Vidrios empañados La lluvia entristece la tarde de otoño: todas tus caricias hoy están tan lejos… Tu aliento no siento cerca de mi boca ¡cuánta tristeza me ha traído el viento! Resisto mirar los vidrios oscuros, se empañan de pronto si arrimo mi rostro. No veo ya el tuyo,  se ha ido, se alejó despacio, bajo la llovizna. Pero estoy segura, volverá  muy pronto. Si estamos juntos…desde hace tanto tiempo no podremos nunca vivir alejados. Ni la lluvia fina…