Introducción:

En esta investigación se tratará el tema de la posibilidad de que un operado de una cardiopatía congénita pueda realizar una vida normal.

En un principio se explicarán las diferentes cardiopatías, cada una con su clasificación y sus diferencias, los datos estadísticos de la cantidad de malformaciones, su frecuencia por sexo y por la cantidad de nacimientos.

Todo esto parte de una entrevista realizada a un cardiólogo especialista en cirugía cardiovascular infantil.

Se tendrán en cuenta las ventajas de la tecnología en la investigación médica dedicada a este campo, sus síntomas y también las enfermedades asociadas, las cuales normalmente también tienen como síntoma una cardiopatía.

En cuanto al problema de posibilidad o no de la vida normal luego de la operación se buscará interpretar la definición de una vida normal o común de cualquier persona.

A raíz de esto, se piensa cómo los deportes pueden influir en este tipo de problemas. Explicando así, la definición de deporte competitivo, sus diferentes clasificaciones en cuanto a la exigencia y cuáles son los riesgos cardíacos que presenta realizar un deporte de alto rendimiento.

Para llevar ese tema en más profundidad se hará una breve explicación de los deportes que requieren una mayor exigencia y aumentan el riesgo de una muerte súbita por problemas cardíacos.

Con un ejemplo sobre lo que se puede y no se puede hacer al estar operado de una cardiopatía, se habla de la intención de realizar dichas actividades que, por los problemas propios, uno igualmente intenta hacerlas.

Como un apoyo extra a las estadísticas, datos concretos y la entrevista del médico, se realiza una encuesta a operados y familiares de operados de cardiopatías. Teniendo en cuenta los datos finales se saca una conclusión sobre si es posible o no el problema planteado en un principio.

También a raíz de la encuesta, se toman declaraciones de la misma para dar una visión de las posibilidades que tienen estas personas que fueron intervenidas quirúrgicamente.

Como un complemento a la investigación se cuenta una experiencia personal a partir de la operación hasta el día de hoy, cómo fue el momento del diagnóstico y cómo fue avanzando en el tiempo, haciendo hincapié en la vida normal realizada durante toda su vida.

Finalmente, se llega a una conclusión final sobre todo lo que se trató respondiendo a la siguiente hipótesis: La vida normal luego de la operación es posible dentro de las limitaciones establecidas, siempre teniendo en cuenta al común de la gente.

 Capítulo 1: Las cardiopatías congénitas

  1. Definición:

Las cardiopatías congénitas son malformaciones del corazón y los grandes vasos generadas antes del nacimiento. Pueden ser de baja, mediana o alta complejidad. La mayoría se produce por un desarrollo defectuoso del embrión durante el embarazo.

Las de baja complejidad pueden operarse más adelante en la vida, no son urgentes. Mientras que las de media y alta son incompatibles con la vida, por eso es que deben operarse al momento del nacimiento, lo antes posible. Algunas más graves son todavía peores y no son compatibles con la vida intrauterina.

El porcentaje de personas con estas afecciones cardíacas es de un 1% a nivel mundial, para ser más exacto entre 8 y 10 cada 1000 nacimientos.

La mayoría de las veces solo son detectables después del nacimiento, aunque gracias a la tecnología del siglo XXI pueden detectarse con anterioridad. Con una ecografía fetal hecha a la madre durante el embarazo, puede saberse si el bebé va a nacer con una malformación cardíaca o no. Esto hace que pueda contabilizarse mejor la cantidad que hay y también tener un diagnóstico correcto en caso de una muerte prematura.

Que una cardiopatía sea congénita no significa que sea hereditaria, no son sinónimos. Todas las enfermedades hereditarias son congénitas, debido a que se generan antes de nacer, pero no todas las congénitas son hereditarias. Es más, algunas se manifiestan recién después del nacimiento al tener oxigenación dependiente de los pulmones y no de la placenta.

Todavía no existe una causa concreta que determine si un bebé va a nacer con un problema en su corazón, aunque algunas probabilidades es que sean genéticas o por alguna alteración ambiental que influya en el desarrollo de los órganos, como puede ser el virus de la rubeola, el consumo de alcohol de la embarazada o de algunos fármacos.

  1. Clasificación:

Existen infinitas cardiopatías diferentes, debido a que ninguna es exactamente igual a la otra. Hay trece que son las más comunes o conocidas, sin embargo, puede haber mezclas entre éstas y producirse cualquier malformación.

En cuanto a la cantidad y las diferencias, se pueden clasificar en ocho grupos distintos:

  • Malformaciones congénitas de las cámaras cardíacas y sus conexiones.
  • Malformaciones del septo cardíaco.
  • Malformaciones de la válvula pulmonar y tricúspide.
  • Malformaciones de la válvula aórtica y mitral.
  • Otras malformaciones congénitas del corazón.
  • Malformaciones congénitas de las grandes arterias.
  • Malformaciones congénitas de las grandes venas.
  • Otras malformaciones congénitas del sistema circulatorio.

2.1 Cámaras cardíacas y sus conexiones: Transposición de Grandes Vasos (TGV) y el Truncus Arteriosus Persistente.

2.1.1 En la TGV se presenta una disposición anormal de los principales vasos sanguíneos que salen y entran al corazón, como son la vena cava superior, la inferior, la arteria pulmonar, las venas pulmonares y la aorta.

Al tener esta anomalía, la sangre sin oxígeno que llega del cuerpo, ingresa a la aurícula derecha y en vez de ser bombeada hacia los pulmones, va nuevamente al resto del cuerpo. Esto produce que en ninguna parte del cuerpo haya sangre con oxígeno y la persona no pueda respirar. El síntoma clásico que produce esto es la cianosis, que sería el azulado en la piel, mostrando que el cuerpo no tiene oxígeno.

La transposición presenta aproximadamente entre un 6 y 8% del total de las cardiopatías. Además, es una de las que son incompatibles con la vida, teniendo un porcentaje de muerte dentro del primer mes de 60% y dentro del primer año en un 90%.

2.1.2 Por el lado del Truncus Arteriosus Persistente, la característica principal es que tiene una sola arteria principal que parte de los dos ventrículos cardíacos y luego se ramifica para dar origen a la arteria pulmonar y a la aorta.

Este ejemplo es muy poco frecuente, con un rango entre 0,2 y 0,3% de los casos. Sin embargo, es una de las más graves, ya que durante la vida intrauterina no se logra detectar fácilmente y al momento del nacimiento produce insuficiencias cardíacas severas, dando una tasa de mortalidad en el primer mes muy alta.

2.2 Septo cardíaco: la Comunicación Interauricular (CIA), la Comunicación Interventricular (CIV) y la Tetralogía de Fallot.

2.2.1 La Comunicación Interauricular es la falta total o parcial del tabique que separa las aurículas del corazón. Esto origina una circulación anormal de la sangre dentro del corazón. La sangre con oxígeno que debe entrar por la aurícula izquierda se mezcla con la desoxigenada que se encuentra en la aurícula derecha, por lo tanto, se produce una sobrecarga en esta última, lo que puede repercutir en el pulmón y el corazón a lo largo del tiempo.

En este caso no se detecta cianosis debido a que, si bien la sangre con oxígeno vuelve a circular de manera indebida, otra parte sí pasa por el resto del cuerpo de forma normal. Por decir de una forma, se desperdicia parte de la sangre oxigenada al ser enviada nuevamente a los pulmones, pero los órganos tienen suficiente oxígeno para funcionar correctamente.

Hay cuatro tipos diferentes:

  • CIA tipo ostium primum: Corresponde al 15% de los casos.
  • CIA tipo ostium secundum: Es la más frecuente y corresponde al 75% de los casos.
  • CIA tipo seno venoso.
  • Aurícula común: Es la menos frecuente y es la inexistencia del tabique interauricular.

Si bien el pulso es normal, el paciente suele presentar un soplo a la hora de realizarse estudios.

Es la segunda cardiopatía más frecuente con un rango de entre un 5 y un 8% del total de las acianóticas.

2.2.2 La Comunicación Interventricular o CIV es muy parecida a la CIA, pero en este caso, la falta total o parcial del tabique es en la zona ventricular. Si bien es la más frecuente con un porcentaje de entre 18 y 20% del total de las acianóticas, aproximadamente en el 80 o 90% de los casos se cierra poco después del nacimiento.

Además de ser congénita, la CIV puede originarse luego de un infarto, por un desgarro de la pared interventricular.

Hay tres comunicaciones diferentes:

  • CIV membranosa: un 75% o más de los casos se ubican en la parte superior del tabique.
  • CIV infundibular: se localiza por debajo de la válvula pulmonar.
  • CIV muscular: se encuentra en la parte inferior muscular del tabique, corresponde a un 20% de los casos.

Al igual que en la CIA no existen signos de cianosis y pueden ocasionar soplos.

Diferencia entre un corazón normal y uno con CIV. (Fuente: https://es.slideshare.net/RodrigoBeltran2025/4-cardiopatias-congenitas)

2.2.3. La Tetralogía de Fallot es un conjunto de cuatro malformaciones que genera que se mezclen la sangre arterial con la venosa. Su incidencia es de 400 casos cada millón de nacidos vivos. Mientras que, dentro de las cardiopatías cianóticas, es la más frecuente con un porcentaje de entre 5 y 10%.

Las cuatro características que tiene esta malformación son:

  • Estenosis pulmonar: obstrucción de la salida del ventrículo derecho.
  • Comunicación Interventricular: defecto del tabique interventricular.
  • Dextraposición de la aorta: la aorta se encuentra entre los dos ventrículos.
  • Hipertrofia ventricular derecha: aumento de grosor de las paredes izquierda y derecha del ventrículo derecho.

2.3 Válvula pulmonar y tricúspide son: Atresia Pulmonar, Atresia Tricuspídea y Anomalía de Ebstein.

2.3.1 En el primer caso, de la Pulmonar, es un defecto del desarrollo de la válvula pulmonar, ya que no existe o no está bien formada. Esto produce que no sea posible el paso de sangre desde el ventrículo derecho a la arteria pulmonar, por lo tanto, la sangre no llega a los pulmones para ser oxigenada, lo que produce cianosis.

Esta anomalía se produce en uno de cada 10.000 nacimientos. Hay dos tipos, diferenciados por la presencia o no de una Comunicación Interventricular.

2.3.2 La Atresia Tricuspídea se caracteriza por la falta total de la válvula tricúspide. Esto impide el paso de la sangre de la aurícula derecha al ventrículo derecho, además, este último está poco desarrollado y es de menor tamaño.

Al existir este problema, la sangre no puede llegar a la arteria pulmonar y de ahí a los pulmones para poder oxigenar la sangre. Solo puede hacerlo con una comunicación entre ventrículos o con la conexión de la arteria aorta con la pulmonar.

Los síntomas son la cianosis y la hipoxemia, que es la disminución de oxígeno en la sangre arterial. No presentan soplos y no es frecuente la insuficiencia cardíaca.

2.3.3 En el caso de la Anomalía de Ebstein, también tiene como principal malformación a la válvula tricúspide, pero en este caso se debe a una estructura y localización anormal de la válvula, situándose en un extremo del ventrículo derecho.

Casi el 50% de los pacientes que tienen esta anomalía también presentan una comunicación interauricular.

Es una malformación muy poco frecuente, con un aproximado de un caso por cada 20.000 niños nacidos. El principal síntoma es la insuficiencia cardíaca, pudiendo tener también cianosis.

Corazón con Anomalía de Ebstein. (Fuente: Medline Plus)

2.4 Otra malformación que ocurre directamente en el corazón es la Dextrocardia. Se trata de un caso en el que el corazón en vez de estar inclinado hacia la izquierda del cuerpo como es lo normal, se ubica desde el medio hacia la derecha.

Esto puede estar acompañado de una anomalía llamada situs inversus, que consiste en que todos los órganos impares, como el hígado, el páncreas o el estómago, se encuentran en el lado inverso al que deberían estar.

Aunque también puede ocurrir un caso de heterotaxia, en donde solamente un órgano, en este caso el corazón, este del lado incorrecto.

2.5 Por el lado de las malformaciones que solo afectan a las grandes arterias, se encuentran tres cardiopatías diferentes: Coartación de aorta, Ductus arterioso persistente y Origen anómalo de la coronaria izquierda en la arteria pulmonar.

2.5.1 La Coartación aórtica es la octava cardiopatía por orden de frecuencia, con un estimado de 2 casos por 10.000 nacimientos.

Esta anomalía se caracteriza por el estrechamiento de la arteria aorta en la región en donde se cruza con la arteria pulmonar.

Hay tres tipos:

  • Coartación preductal: el estrechamiento se produce cerca del corazón.
  • Coartación ductal: ocurre en el cruce entre las dos arterias.
  • Coartación postductal: se ubica en la parte descendente de la arteria.

Puede recibir un tratamiento sin cirugía para los pacientes que no presentan síntomas, sin embargo, la cirugía es recomendable cuando la coartación llega a producir hipertensión.

Corazón con malformación de coartación de aorta. (Fuente: https://es.slideshare.net/RodrigoBeltran2025/4-cardiopatias-congenitas)

2.5.2 En cuanto al Ductus Arterioso Persistente, se trata de la presencia, aún después de nacer, de la comunicación que existe entre la arteria pulmonar y la aorta durante la vida fetal. En el 90% de los casos se presenta como un caso único, sin tener otra malformación mezclada.

Uno de los síntomas puede ser la existencia de un soplo cardíaco y, si bien al comienzo no hay cianosis, con el tiempo puede desarrollarse una enfermedad que obstruya los vasos pulmonares y que se invierta el flujo sanguíneo, generando la falta de oxígeno y el color azul en la piel.

El tratamiento más elegido es el cateterismo, en donde se ingresa un dispositivo para cerrar el ductus, aunque en algunas circunstancias es necesaria una intervención quirúrgica.

 

 

2.5.3 El Origen anómalo de la coronaria izquierda en la arteria pulmonar, también conocido como ALPACA por sus siglas en inglés, es una malformación en la cual la arteria coronaria izquierda sale de la arteria pulmonar en vez de surgir de la aorta como es lo normal. Esto provoca isquemia, que es la disminución del flujo sanguíneo del corazón y, por ende, del oxígeno.

2.6 Por último, dentro de las cardiopatías congénitas de las grandes venas, se encuentra el Síndrome de la cimitarra, que consiste en un mal drenaje de las venas pulmonares derechas hacia la vena cava inferior.

Este síndrome es parte de las enfermedades de conexiones venosas anómalas pulmonares, encontradas entre el 0,4 y 0,7% de las autopsias de adultos, siendo el de la cimitarra el causante en un 3-5% de los casos.

  1. Frecuencia por sexos:

Las más frecuentes a nivel general sin diferenciar por sexo son: la comunicación interventricular con un porcentaje entre 18 y 20% del total, la comunicación interauricular, entre 5 y 8% y el ductus arterioso persistente, entre 5 y 10%. Estos tres ejemplos son de cardiopatías acianóticas, mientras que, por el lado de las cianóticas, la más frecuente es la Tetralogía de Fallot, correspondiente de entre 5 y 10% de las malformaciones.

Teniendo en cuenta los distintos tipos que existen de cardiopatías, hay algunas que son más frecuentes en hombres y otras en mujeres.

Cardiopatía Hombres Mujeres
Conducto arterioso persistente 1 2.72
Enfermedad Lutembacher 1 2.1
Ostium secundum 1 1.84
Estenosis aórtica 2.66 1
Coartación de la aorta 2.14 1
Transposición de grandes arterias 1.90 1
Conexión anómala de venas pulmonares 1.39 1
Coartación de aorta con canal arterial abierto 1.37 1

El resto de las malformaciones tienen la misma frecuencia en cuanto al sexo del paciente o una frecuencia muy baja a comparación del hombre y la mujer.

  1. Enfermedades asociadas:

Las cardiopatías no tienen una enfermedad ni cualquier otro defecto asociado, sin embargo, hay síndromes cromosómicos y genéticos en los que la cardiopatía congénita es parte del trastorno complejo. Por ejemplo:

  • Síndrome de Down: entre un 40 y 50% de éstos presentan alguna cardiopatía. Las más comunes son CIV, CIA, ductus arterioso persistente y Tetralogía de Fallot.
  • Síndrome de Marfan: Prolapso de la válvula mitral, disección aórtica, aneurisma aórtico.
  • Síndrome de Turner: Coartación de la aorta, válvula aórtica bicúspide, ductus arterioso persistente, estenosis de la válvula pulmonar.
  • Síndrome de Patau: Dextrocardia, CIV, CIA, conducto arterioso persistente.
  • Síndrome de Noonan: entre un 50 y 80% de los pacientes tienen cardiopatías. Estenosis valvular pulmonar con displasia valvular, miocardiopatía mipertrófica son las más frecuentes, mientras que entre las menos encontradas están: CIA, CIV, estenosis pulmonar, tetralogía de Fallot y coartación aórtica.
  • Síndrome de DiGeorge: coartación aórtica y Tetralogía de Fallot.

Cuadro clínico y síntomas:

A pesar de la tecnología, hay síntomas que no se hacen visibles hasta después del nacimiento. También hay otros que no causan problemas por varios años y esas personas pueden tener una vida normal. Sin embargo, hay algunos que son más comunes que otros:

  • Cianosis: piel azulada.
  • Soplo cardíaco: ruidos patológicos originados por el aumento de flujo a través de una válvula cardíaca.
  • Síncope: pérdida brusca de conciencia.
  • Insuficiencia cardíaca: incapacidad del corazón de bombear la sangre en cantidades adecuadas.
  • Cansancio con el esfuerzo.
  • Disminución de los niveles de oxígeno en sangre.
  1. Estadísticas:

Volviendo a las cantidades y estadísticas de las cardiopatías, al consultarle en una entrevista al Dr. Andrés Schlichter (MN 35.285), cirujano cardiovascular pediátrico en la Clínica Bazterrica y ex jefe de cirugía cardiovascular en el Hospital Gutiérrez, declaró: “Las cardiopatías de alta complejidad cada vez son más, porque ahora sobreviven”. Hoy en día hay un 40% que son de alta complejidad, 40% de media y 20% de baja.

Si bien la tecnología, como se explicaba anteriormente, soluciona muchas cosas, principalmente la detección temprana, sigue siendo diferente el lugar de nacimiento del paciente. No es lo mismo nacer en la Capital Federal, que, en un pueblo de Catamarca, por ejemplo. Lo más importante luego de detectar la cardiopatía en la ecografía, es que el paciente nazca en un lugar donde haya cardiología y cirugía cardíaca pediátrica.

El Dr. Schlichter también cuenta que además del 1% de nacimientos con cardiopatía congénita, hay un 3% de personas que nacen con una malformación de cualquier otro órgano.

En cuanto a la mortalidad, en el caso de las malformaciones del corazón, es de un 5%. Mucha gente podría pensar que un trasplante sería mejor que una operación de corazón, la respuesta es no. Si bien en ninguno de los dos casos es un corazón nuevo, el de la operación está reparado y es de esa persona, mientras que en el que es trasplantado es de otra persona, entonces podría haber un rechazo y que no funcione, algo que es imposible en el operado.

Por el lado específico de las mujeres, no es nada conveniente que una operada de una cardiopatía se embarace. Si esto pasa, se genera un alto riesgo de vida en la madre y en el feto, debido a que el corazón de la mujer deberá realizar más trabajo de lo normal, algo para lo que no está preparado.

En el siguiente capítulo, teniendo en cuenta la información que se desarrolló en éste, se tratará la posibilidad de la vida normal en un operado del corazón. Un tema también hablado con Andrés Schlichter e investigado con experiencias personales de pacientes.

Capítulo 2: ¿Es posible la vida normal?

  1. Definición de vida normal:

¿Qué es la vida normal de una persona común? Esa es la primera pregunta que hay que responder para entender a qué apunta que un operado de una cardiopatía congénita pueda o no realizar una vida normal.

La mayoría de la gente trabaja o estudia y tiene tiempo de ocio para realizar algún deporte, descansar o distraerse con un hobby que tenga. ¿Cuánta gente puede cruzar los Andes en bicicleta? ¿Cuántos pueden ser el delantero de la selección argentina? ¿Cuántos pueden ser la estrella mundial del deporte que realizan? Muy pocos. A lo largo del tiempo puede haber varios, diez, cincuenta, cien, pero teniendo en cuenta la cantidad de gente del mundo, no llega a ser ni un 1% de la población.

Siempre que se habla y se trata de entender la vida normal de un paciente luego de su operación, hay que compararlo con la mayoría de la población, nunca con un sector específico.

  1. Deportes competitivos:

¿Hay muchos operados que realizan deportes? Si, seguramente. Como también hay muchísima gente que no está operada que lo hace. Pero casi la totalidad de ellos, lo hace en forma recreativa, como distracción o diversión. Esto está muy lejos de la competencia deportiva de alto rendimiento, ya que necesita una exigencia mucho más alta. Normalmente esta definición está vinculada con el deporte profesional, y un deportista profesional debe mantener un nivel de entrenamiento y rendimiento físico que le permita mantenerse en la profesionalidad.

Uno de los principales problemas sobre esto, es que, al necesitar más exigencia y más entrenamiento, el cuerpo necesita que el corazón bombee más sangre, y al ser un corazón reparado, no puede lograrlo.

2.1 Clasificación de deportes

Hay una característica importante que diferencia la exigencia de los deportes de alto rendimiento: los componentes estáticos y dinámicos. Los dinámicos son los que tienen cambios en la longitud muscular y movimientos rítmicos, teniendo un bajo desarrollo de la fuerza. Mientras que los estáticos implican una exigencia de fuerza mayor teniendo pocos o ningún movimiento muscular y articular. Los dinámicos tienen un mayor nivel de consumo de oxígeno, y los estáticos una mayor fuerza empleada. Los extremos de estas dos categorías generan los mayores riesgos cardiovasculares en el deporte.

En la siguiente tabla se observa la diferencia entre cada deporte y su exigencia tanto estática como dinámica:

Carga dinámica baja Carga dinámica media Carga dinámica alta
Carga estática baja Billar

Bolos

Cricket

Curling

Golf

Tiro

Beisbol

Softball

Esgrima

Ping-Pong

Voley

Tenis (dobles)

Bádminton

Esquí de fondo (técnica clásica)

Hockey sobre pasto

Marcha atlética

Raquetball

Fútbol

Squash

Tenis (single)

Carga estática media Arquería

Automovilismo

Buceo

Equitación

Motociclismo

Eventos de campo

Patinaje artístico

Fútbol americano

Doma

Running (sprint)

Surf

Nado sincronizado

Basquet

Hockey sobre hielo

Esquí de fondo (técnica de patinaje)

Fútbol australiano

Lacrosse

Natación

Handball

Carga estática alta Gimnasia

Karate/Judo

Vela

Escalada en roca

Esquí acuático

Halterofilia

Windsurf

Culturismo

Esquí alpino

Lucha

Boxeo

Canotaje

Ciclismo

Decatlón

Remo

Patinaje de velocidad

Esta clasificación representa a los deportes competitivos, no está representado a estas actividades de forma recreativa. Además, teniendo en cuenta los deportes en conjunto, hay diferencias en cuanto a las posiciones de sus jugadores, no es lo mismo ser mediocampista en fútbol que arquero, por ejemplo. Tampoco se tienen en cuenta las distintas modalidades de cada uno de éstos, ya que no será igual la exigencia en fútbol de 11 que en futsal, o entre rugby de 15 y rugby seven, por ejemplo.

2.2 Riesgos físicos de deportes:

Las actividades con mayor riesgo cardiovascular son el boxeo, el triatlón, el ciclismo de carrera, el piragüismo, el remo y el waterpolo.

Si bien las de mayor riesgo tienen un grado alto de componente dinámico, no es recomendable abusar de las prácticas con carga estática alta y dinámica baja, como la halterofilia, debido a los cambios bruscos de fuerza y la necesidad del corazón de bombear la sangre a los músculos necesarios.

Los deportes con contrarios tienen cambio de ritmo en el juego y es más difícil dosificar el esfuerzo propio, ya que el juego del rival determina qué movimientos debe realizar uno mismo. Por esto, tienen un riesgo cardiovascular añadido además del riesgo normal de dicho deporte. Entre estos están el fútbol, básquet, tenis, rugby, etc.

En cuanto al denominado riesgo añadido, hay otros deportes que presentan ese riesgo al estar expuestos a distintas condiciones climáticas, como pueden ser la altitud, las profundidades en el buceo o las altas temperaturas, ya que así crece la posibilidad de perder el conocimiento.

Sin dejar de lado la exigencia física, también lo mental puede jugar una mala pasada. El estrés psicológico puede aumentar la exigencia cardíaca y ser un problema, ya sea en competencias de alto rendimiento, como en torneos de carácter recreativos.

En el extremo opuesto de estas actividades vistas anteriormente, se encuentran algunas con mucho menor riesgo para el corazón, como el yoga, pilates, golf, tiro olímpico y bolos. Estas pueden intercalarse con las de mayor exigencia para generarle un descanso al cuerpo y a la mente.

2.2.1 Deportes con mayor riesgo:

A continuación, se detallan los deportes con las exigencias más altas a nivel física y mentalmente:

  • Boxeo:

Floyd Mayweather vs Manny Pacquiao. (Fuente: soloartesmarciales.com)

El boxeo profesional está denominado como el deporte más severo para un atleta. Conlleva una prueba de fuerza, potencia, resistencia y la capacidad del boxeador para soportar el castigo por un periodo de tiempo largo, además de tener que realizar sus propios golpes. El atleta debe tener en plena forma todos sus atributos físicos, no solo sus habilidades de boxeo. Además, si se practica de forma incorrecta, puede tener problemas muy graves para la salud.

  • Lucha libre:

Si bien la mayoría de su actividad es de actuación y no de luchas reales, se necesita una fuerza muscular muy grande para poder soportar el peso del rival, aguantar los golpes, mantener una rutina y coordinar las caídas para no golpearse. Las llaves que se realizan también hacen necesitar un desarrollo en la masa muscular debido a que generan flexiones de las extremidades que no cualquier persona puede soportar.

  • Rugby:

 

Implica una combinación de velocidad, agilidad, potencia y acondicionamiento. No es solamente por los golpes recibidos, ya que la mayoría están prohibidos, sino por la tensión física constante que se desarrolla durante los choques individuales y grupales. Si bien necesita un gran entrenamiento de resistencia y fuerza, no solo los altos y pesados son importantes, los rápidos tienen un papel fundamental en el equipo, lo que lo hace un deporte para todo tipo de cuerpo, pero siempre con un gran entrenamiento.

  • Gimnasia:

Gimnasta en competencia. (Fuente: laarena.com.ar)

Es un deporte que requiere una gran condición física y una combinación de reflejos, equilibrio y fuerza mental para poder realizar las acrobacias difíciles. No cualquiera puede ser gimnasta, hay que nacer con un cuerpo determinado, pero también tiene un entrenamiento intenso diario para dominar las habilidades que requiere la actividad.

  • Hockey sobre hielo:

Partido de Hockey sobre hielo. (Fuente: rtve.es)

Es una de las disciplinas más exigentes, ya que los atletas pasan una hora parados sobre una hoja de acero teniendo arranques, frenos, cambios de direcciones y además toda la habilidad y técnica del deporte en sí. Si ya un deporte como el fútbol o básquet son exigentes, el hockey sobre hielo, con estas características, lo es aún más. Además, tiene el plus de estar jugando sobre hielo y se genera una gran diferencia de temperatura entre la superficie y el cuerpo.

  • Básquet:

Argentina vs Rusia. (Fuente: mundod.lavoz.com.ar)

Es uno de los deportes con más explosiones en velocidad de alta intensidad partiendo de un momento estático. Si bien tiene un contacto muy limitado y no hay tanta exigencia con los choques, demanda mucha velocidad, agilidad y potencia para los saltos, también una coordinación para realizar todo esto mientras se controla la pelota. Al tener un tiempo límite de posesión, el juego se hace de movilidad constante, cambiando rápidamente de un lado al otro del campo de juego.

  • Fútbol americano:

Partido de fútbol americano. (Fuente: publinews.gt)

Como la mayoría de los deportes en conjunto y de contacto, éste requiere resistencia, fuerza, velocidad y agilidad. Si bien los jugadores están cubiertos con cascos y accesorios acolchados, los golpes físicos se sienten igual y son duros, más cuando son en carrera. La mayoría de las jugadas no duran más de 4 segundos, pero tienen un nivel de intensidad que hacen que todos los jugadores estén en su pico máximo de rendimiento permanentemente.

  • Esquí alpino:

Competición de esquí alpino. (Fuente: paralímpicos.es)

Los estudios fisiológicos de esquiadores alpinos revelan que para estar en la élite deben tener una gran fuerza muscular, potencia anaeróbica, resistencia anaeróbica, coordinación, agilidad, equilibrio y flexibilidad. Los atletas suelen tener piernas delgadas pero muy fuertes. Por la demanda física que presenta, los esquiadores suelen lesionarse 17 veces por cada 1000 días de esquí.

  • Tenis:

Alexander Zverev en un partido de tenis. (Fuente: as.com)

Es un deporte sin contacto, pero con oposición, al tener esta característica, necesita ráfagas de corta duración de energía y movimientos rápidos. Además de tener fuerza, velocidad, potencia y control, el tenista debe tener la técnica de realizar los movimientos con un elemento extra como lo es la raqueta. Es uno de los pocos deportes, junto con el hockey, que tiene una gran demanda física y además necesita un complemento. Hay que tener en cuenta también que el tenis es un deporte sin tiempo, nunca se sabe cuánto puede durar un partido, puede ser entre 30 minutos hasta 5 horas o más.

  • Automovilismo:

El auto de Facundo Ardusso de Turismo Carretera. (Fuente: clarin.com)

Puede pensarse que al hacer la mayor exigencia el automóvil, el conductor solo se sienta y maneja, pero no es nada fácil comandar un vehículo a más de 200 km/h, necesita un gran entrenamiento físico y una mayor fortaleza mental. Sumado a esto, el habitáculo durante la carrera puede llegar a unos 50 grados centígrados, que se transforman en más para el cuerpo del conductor debido al traje y al casco. Es uno de los deportes más exigentes a nivel cardíaco, con pulsaciones que llegan hasta aproximadamente 180 por minuto.

  1. Intentar lo prohibido:

El ser humano, por naturaleza, tiende a querer hacer lo que no puede o no debe. El famoso “fruto prohibido” que siempre se quiere alcanzar cuando alguien dijo que no se podía. Una autosuperación personal que puede llevar a un logro impensado, pero también en algunos aspectos a una fatalidad.

Como se dijo anteriormente, hay actividades o logros que pueden realizar pocas personas en el mundo. Entonces, si pocos lo pueden hacer, ¿por qué empeñarse a intentar algo que, estando operados, no pueden realizar? Hay actividades que podrían realizar en las que podrían brillar que no tienen una exigencia física, pero la mayoría quiere llegar al deporte, aunque lo tenga “prohibido”.

3.1 Ejemplo:

Hay un ejemplo claro de esto, contado por el Dr. Schlichter sobre uno de sus pacientes. Manuel López Pujato era un chico rosarino de 27 años, quien fue operado de trasposición de grandes vasos y se le avisó que no podía realizar actividades físicas competitivas (como a todos). Pero él, al llegar su mayoría de edad, teniendo 18 o 19 años, dejó de controlarse con sus cardiólogos. Comenzó a realizar crossfit en un gimnasio, y teniendo un padre y un abuelo médicos para darle consejos, falleció realizando esa actividad que le dijeron que no haga.

  1. Encuesta:

Al realizar una encuesta a pacientes o familiares de pacientes con malformaciones congénitas del corazón, se determinó que la gran mayoría puede realizar una vida normal como la que se hablaba anteriormente.

En dicha encuesta, realizada a 134 personas, el dato encontrado más importante es que 103 de los encuestados pueden realizar una vida normal, lo que comprende un 76,87%. Mientras que 11 declararon tener una vida con limitaciones, pero dentro de todo es bastante normal. Y los 20 restantes, confirmaron que no pueden realizar una vida común, ya sea por estar medicadas, por la no posible exposición al frío, el agotamiento rápido o cualquier otra causa.

Además de los datos estadísticos que sirven de base a la investigación, hubo muchas declaraciones que apoyan estos datos y ejemplifican lo dicho anteriormente.

4.1 Comentarios de la encuesta:

Estefhany Guevara: Fui operada de una CIV, pero no es algo de preocupar según mi cardiólogo. Llevo una vida normal, pero cuando quiero hacer ejercicios me pongo fría y siento que me voy a desmayar. El doctor me dijo que solo puedo caminar, eso solo me limita.

Jess Paz: Mi hijo fue operado de TGV el día que nació, hoy tiene 6 años y hace vida normal.

Camila Hernández: Estoy operada de CIA con cirugía convencional, actualmente con una arritmia. Tengo 23 años y hago vida completamente normal. Estoy casada, atiendo la casa, hago ejercicios y además estudio. Todos los controles normales.

Mayra Vázquez: Yo tengo a mi bebé de 11 meses con dos cirugías y dos cateterismos, fue diagnosticado al nacer con TGV, CIV y coartación de aorta. Juega intentando gatear y todo normal, solo con los cambios de tiempo se pone más inquieto e irritable, pero nada más.

Rosi Lincopan: Mi hija tiene atresia tricúspidea, ya tiene tres cirugías realizadas, al año, a los 3 y a los 6 la última. Lleva una vida normal a sus 16 años, con controles anuales. Sólo no puede realizar deporte de exigencia.

Natalia Galdames: Yo fui operada de tetralogía de Fallot y ductus hace 22 años. Hago vida normal, solo no puedo realizar actividades físicas extremas ni correr porque me agito. Lo demás normal.

Fabiana Pardo: Tengo dos operaciones de CIV, la primera a los 2 años y la segunda a los 5. Siempre hice vida normal, solo que nunca pude hacer ejercicios de competición. Hoy con 43 años tengo una arritmia cardíaca y estoy medicada, esperando una próxima operación.

María Sampo: Yo tengo tetralogía de Fallot corregida hace 22 años. Vida super normal, con hijos por parto natural. Sólo me cuido de la sal. Ahora con insuficiencia del ventrículo derecho, medicada y cuidándome de las comidas.

Heidy Harksen: Mi hija tiene un ventrículo único. Le hicieron 2 de las 3 cirugías que necesita. Por ahora en invierno no podemos salir a ningún lugar, por el frío y por miedo que a se contagie alguna enfermedad.

Roxana Isabel Jerez: Ventrículo izquierdo, estenosis pulmonar sin Fontán, impide y limita muchas cosas.

Grisel Bonzi: Mi hija tiene atresia pulmonar, CIV y colaterales, además tiene síndrome de George. Siempre la estamos cuidando del frío, no andamos en transporte público por la cantidad de enfermedades virales, también la cuidamos con las comidas.

Marianela Paulin: Mi hijo nació con TGV y CIA, fue operado a los 7 días de vida para agregar una CIA más y así lograr llegar a la cirugía mayor tres días después. Quedó bien, pero con estenosis pulmonar e hipertensión.

Socorro Sánchez Cruz: Mi hija Sol sólo tiene cateterismo y ella no puede correr porque se cansa mucho.

María Pérez: Yo tengo mi hija que está operada de una CIA, ella se cansa al hacer ejercicio en el colegio o cuando camina mucho.

Susana Romero: Mi hijo no puede hacer competencias, tiene ventrículo único.

Ale Rodríguez: Mi hijo nació con canal A-V completo y única válvula. Ya pasó por 4 cirugías, en la última se le colocó marcapasos. No puede golpearse en zonas cerradas como la cabeza, panza o tórax. Puede hacer actividad física pero sólo en forma recreativa.

Miriam Ríos: Yo tengo aurícula y ventrículo único, estenosis pulmonar y TGV. Operada de estenosis y corrección con glenn bidireccional, faltaría Fontán pero no se pudo por hipertensión pulmonar. Hace 9 años estoy con oxígeno domiciliario para dormir, el frío me complica mucho.

4.2 Conclusiones de la encuesta:

Como se puede ver, hay una gran variedad de resultados luego de una operación de una cardiopatía. En su gran mayoría, hay una buena evolución y pueden desarrollar una vida relativamente normal.

Hay un denominador común en la continuación de la vida de esas personas que es, como se cuenta anteriormente, la limitación para realizar actividades deportivas. Algunas personas solo no pueden hacerlo de forma competitiva, pero hay otras que les cuesta también en forma recreativa, por un cansancio excesivo.

Hay una gran diferencia entre una operación para una enfermedad congénita y una que se desarrolla a lo largo de la vida y afecta al corazón, como un infarto: la medicación. Si bien hay personas que nacieron con cardiopatías que necesitan medicación y gente con enfermedades cardíacas que no las necesita, lo normal es que sea al revés. En su gran mayoría, los pacientes con malformaciones de nacimiento, no necesitan ninguna medicación especial para seguir con su vida normal.

Otra de las cosas que los pacientes notan con más frecuencia en su vida diaria es el problema de las temperaturas, más que nada el frío.

  1. Experiencia personal

El 7 de marzo de 1996 descubrieron, luego de 10 minutos de haber nacido, que yo tenía TGV. Fui intervenido quirúrgicamente el día 18 de marzo, luego de conseguir 12 dadores de sangre A rh negativo.

Se utilizó la técnica de Jatene y cierre de CIA. Colocado sobre un colchón térmico y luego de canalizar las venas, me sometieron a la cirugía, en la que tenía un 98% de riesgo de vida.

Una vez suturada la aorta y la arteria pulmonar, con un ritmo sinusal y contracción excelente, y luego de retirarme la circulación extracorpórea, dieron por finalizado el procedimiento. Cerraron el tórax con la técnica habitual en ese momento y dejaron un drenaje mediastínico en ambas pleuras.

Después de casi cinco horas volví a neonatología. Tuve respirador por una semana y 32 días de recuperación, con todos los riesgos que eso implicaba y que, por supuesto, mis padres sabían con antelación.

La única complicación que tuve, que finalmente fue leve, estuvo presente en el día 20 de la recuperación, cuando los riñones parecían funcional mal. Algo que fue controlado por el urólogo infantil sin medicación.

Obviamente era una época sin celulares, por lo que las noticias se daban desde un teléfono público de la clínica. Mis padres entraban cada 3 horas a verme y para que mi madre me alimente, mientras que mi hermano, mis abuelos y tíos podían hacerlo solamente los sábados.

Como en toda operación, todo fue paulatino, día a día fueron informando la evolución hasta que, el 8 de abril, llegó el día en que me dieron el alta, con la seguridad de que no iba a surgir ninguna complicación.

Luego de 23 años de controles anuales con el cardiólogo y la visita de cortesía al cirujano, puedo decir que hago una vida normal. Juego al fútbol dos o tres veces por semana, con tranquilidad y tratando de no agitarme. Con respecto a la comida, como normalmente y realizo una vida social como cualquier otro.

  1. Vida normal del operado:

Schlichter también dejó una gran definición para lo que es la vida normal en un paciente con cardiopatía, dijo: “Cuando hablamos de normal y no normal, la diferencia está en la competencia, en el hecho de que puedan hacer una vida deporti.va competitiva o que puedan hacer grandes esfuerzos, porque del resto de las cosas, son chicos totalmente capaces de hacer una vida común, tanto los de baja, mediana y alta complejidad”.

Esto confirma lo que se hablaba anteriormente sobre la competencia deportiva profesional y la posibilidad del operado para realizarla. 

  1. Conclusión:

Luego de la explicación, los datos y las diferentes declaraciones de los participantes de la encuesta, se llega a la conclusión de que la vida normal para un operado de una cardiopatía congénita es posible.

En su mayoría, los pacientes pueden desarrollarla. Sin tener en cuenta la actividad física competitiva, algo que dichas personas tienen prohibido por la exigencia del corazón.

Como dice la investigación, siempre que se habla de vida normal hay que tener en cuenta al común de la gente, nunca a un deportista profesional.

Hay algunas personas que tienen otras limitaciones además de lo deportivo, como tener que tomar una medicación, problemas con las temperaturas o insuficiencias cardíacas a lo largo del tiempo. A pesar de eso, su vida es relativamente normal.

  1. Bibliografía:

https://consejoaldia.com/deportes-con-mayor-exigencia-fisica/

https://fundaciondelcorazon.com/ejercicio/calculo-y-monitorizacion/3158-clasificacion-de-los-deportes-y-corazon.html

https://cuidateplus.marca.com/ejercicio-fisico/2018/03/14/boxeo-triatlon-deportes-riesgo-cardiovascular-162120.html

https://www.runningtwinner.com/Web/contenido/ultimas-noticias/los-10-deportes-mas-exigentes-fisicamente

https://es.wikipedia.org/wiki/Cardiopat%C3%ADa_cong%C3%A9nita

https://es.wikipedia.org/wiki/Transposici%C3%B3n_de_los_grandes_vasos

https://es.wikipedia.org/wiki/Truncus_arteriosus_persistente

https://es.slideshare.net/RodrigoBeltran2025/4-cardiopatias-congenitas

https://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_interauricular

https://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_interventricular

https://es.wikipedia.org/wiki/Tetralog%C3%ADa_de_Fallot

https://es.wikipedia.org/wiki/Atresia_pulmonar

https://es.wikipedia.org/wiki/Atresia_tricusp%C3%ADdea

https://es.wikipedia.org/wiki/Anomal%C3%ADa_de_Ebstein

https://es.wikipedia.org/wiki/Dextrocardia

https://es.wikipedia.org/wiki/Coartaci%C3%B3n_a%C3%B3rtica

https://es.wikipedia.org/wiki/Ductus_arterioso_persistente

https://es.wikipedia.org/wiki/Origen_an%C3%B3malo_de_la_coronaria_izquierda_en_la_arteria_pulmonar

https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_la_cimitarra

Dr. Andrés Schlichter

Informe especial: Ignacio Navas-Periodista 

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