TO M——

1

O! I care not that my earthly lot

Hath — little of Earth in it —

That years of love have been forgot

In the fever of a minute —

2

I heed not that the desolate

Are happier, sweet, than I —

But that you meddle with my fate

Who am a passer-by.

3

It is not that my founts of bliss

Are gushing — strange! with tears —

Or that the thrill of a single kiss

Hath palsied many years —

4

‘Tis not that the flowers of twenty springs

Which have wither’d as they rose [page 69:]

Lie dead on my heart-strings

With the weight of an age of snows.

5

Nor that the grass — O! may it thrive!

On my grave is growing or grown —

But that, while I am dead yet alive

I cannot be, lady, alone.

………..

Para M— (To M—) es un poema de amor del escritor norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849), escrito en 1828, y publicado en la antología de 1829: Al Aaraaf, Tamerlane, y otros poemas menores (Al Aaraaf, Tamerlane, and Other Minor Poems).

Para M—, uno de los poemas de Edgar Allan Poe más enigmáticos, es una pieza extremadamente personal, íntima, aunque de hecho la identidad de la mujer a quien fue dedicada es incierta.

La M del título del poema ciertamente no esconde la identidad de Mary Starr, a quien E.A. Poe todavía no conocía en 1828. Tampoco es probable que se refiera al primer nombre de su esposa, (María) Virginia Clemm. Algunos sospechan que podría tratarse de otra prima del poeta, Mary Estelle Herring, pero ella era una niña pequeña cuando el poema fue escrito.

Más allá de la entidad evasiva de la mujer que se esconde detrás del título, Para M— de Edgar Allan Poe es uno de los poemas más personales de este gran maestro de la literatura (ver: Los amores secretos de Edgar Allan Poe).

Para M—
To M—, Edgar Allan Poe (1809-1849)

No me aflige que mi cuota de mundo
Tenga poco de terrenal en ella;
Ni que años de amor, en un minuto
De rencor, se esfumen sin dejar huella.

No lamento que los desvalidos
Sean, querida, más dichosos que yo,
Pero sí que sufras por mi destino,
Siendo un pasajero como soy.

No es que mis fuentes de dicha
Sean extrañas, llorosas-
O que la emoción de un simple beso
Haya paralizado tantos años.

Tampoco que las flores de veinte primaveras
Que se marchitaban al nacer
Yazgan inertes en las cuerdas de mi corazón
Con el peso de una era glacial.

Ni que la hierba ansiosa
Haya crecido sobre mi tumba,
Sino que, mientras esté muerto en vida,
Nunca estaré, mi adorada, en soledad.

Edgar Allan Poe

Boston, (1809-1849). Edgar Allan Poe, poeta, cuentista y crítico estadounidense, consideró la poesía como máxima expresión de la literatura, y a ella dedicó todos sus esfuerzos. Pero la genialidad y la originalidad de Edgar Allan Poe encuentran quizás su mejor expresión en los cuentos, que suelen desarrollarse la mayoría en un ambiente gótico y siniestro, plagado de intervenciones sobrenaturales, representando en buena medida el preludio de la literatura moderna de terror.

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